Pure Silk: La Elegancia Atemporal en una Fragancia
Adéntrate en el mundo de la elegancia atemporal con Pure Silk, un homenaje a la seda, el tejido más exclusivo y venerado de la tradición china. Durante siglos, este material ha sido un símbolo de lujo y refinamiento, y ahora su esencia se encapsula en esta fragancia única. Pure Silk transporta al usuario a un reino de suavidad y lujo, evocando la ligereza y la pureza de la seda a través de una composición olfativa profundamente cautivadora.
La fragancia se abre con una delicada explosión de flores frescas, combinadas con la suavidad del aldehído, el toque afrutado de la piel de melocotón y un toque exótico de liches. Estas notas iniciales dan paso a un corazón floral y envolvente, donde el frangipani, el ylang-ylang y las orquídeas se fusionan en un abrazo de sensualidad, mientras que el anís dulce y las flores de algodón aportan una dulzura etérea, casi soñadora. La base, suave y cálida, se completa con la profundidad del almizcle blanco, flores de vainilla y el toque cremoso del sándalo, creando una fragancia que perdura y abraza con suavidad.
Pure Silk es mucho más que una fragancia; es una declaración de elegancia y sofisticación, un verdadero reflejo de la belleza de lo etéreo y lo sensual. Esta fragancia es la explosión definitiva de blancura y luz, como un delicado susurro de seda que acaricia los sentidos.
Pirámide olfativa:
Notas de salida: Flores, aldehidos, piel de melocotón, liches.
Cuerpo: Frangipani, ylang ylang, orquídeas, anís dulce, flores de algodón.
Fondo: almizcle blanco, flores de vainilla, sándalo.
Mini sobres rellenos de un material absorbente con tus fragancias favoritas de Boles d’olor. Gracias a su pequeño tamaño son ideales para los pequeños rincones de tu hogar y especialmente indicados para cajones y armarios. Sus fantásticos motivos y su increíble perfume los hacen irresistibles.
Contenido: 20 ml.
Duración: Hasta 6 meses (en armario)
Bastante bien
Está bastante bien, no es el olor que me viene a la cabeza si pienso en seda, pero no está mal